El otro día, cuando recordé mi mayor temor y dije que era que le sucediera algo a mi familia, reviví lo que fue el peor día de mi vida, cuando perdí a alguien cómo de mi familia.
Lo recuerdo todo perfectamente…, mi amiga se llamaba Karen, con ella pasaba todo el tiempo, siempre hablábamos por teléfono, platicábamos todo lo que nos pasaba e íbamos al cine, nos divertíamos como las amigas que éramos, cómo las hermanas que siempre quisimos ser.
Un día de escuela, que yo pensaba normal, vi que no llegaba a clases, le mande un mensaje preguntándole porque no había ido a la escuela, recibí una respuesta que decía: “Karen no se siente bien se la llevaron al hospital”, me lo había mandado su hermano menor, yo marqué a su casa para preguntar que si todo estaba bien, me dijeron que marcara después porque aún no sabían nada.
Ese día más tarde, la prima de Karen, iban en la misma escuela con nosotras, nos dijo que ella en verdad estaba enferma que se despertó a las 3 a.m. con un fuerte dolor de cabeza y vómitos, sus papás rápido la llevaron al hospital cuando llegaron al ISSTE no la aceptaron por que dijeron que era una intoxicación o que se había sobremedicado y que sólo le hacía falta un lavado de estómago, su papá no creyó eso ya que el es gastroenterólogo y sabría que ella jamás haría nada de eso. Después la llevaron al Hospital del Niño Morelense, ahí la aceptaron, todos estábamos preocupados pero con la esperanza de que saliera bien de ahí.
La prima de Karen nos mantenía informados de lo que pasaba, nos dijo que lo que parecía tener era neumococo que a pesar de que es una enfermedad que afecta a niños pequeños a ella extrañamente le dio, según la información, la cabeza se le inflamó porque la bacteria se había alojado en su cerebro, los doctores trataron de bajarle la presión que ésto ejercía sobre su cabeza. Pero no resistió y el 19 de Noviembre de 2006; yo estaba en el D.F. era sábado y estaba en el super, y sonó mi celular contesté, lo único que entendí fue: “Falleció”.Ella tenía 14 años.
Después solo oía llantos, no sé si eran los míos o los de su prima que fue la que me aviso. Me dijo que me avisaría después que iba a pasar, dije está bien y colgué.
No podía pensar, no podía caminar, estaba simplemente desecha; sólo lloraba y vi cuando mi mamá se acercaba a mí y me dijo: “¿Qué paso?” y lo único que dije fue, Karen. Y creo que ella entendió todo.
Fuimos a la casa me acosté en mi cama y lloré por horas. Nadie se acercaba a mí porque creo que no me podían decir nada.
Ese día sentí como si una parte de mi ya no estuviera, empecé a pensar que iba a hacer sin ella, de verdad era mi mejor amiga.
El domingo era su funeral, no fui porque simplemente no pude, no me pude haber parado ahí sabiendo que estábamos en el mismo lugar y no podía ir a decirle todo lo que sentía, como lo hacíamos siempre, sólo el pensar que estaba su cuerpo, pero nunca más la iba a ver, no lo soportaba.
Todos los días pienso en ella, lo que pudimos haber hecho juntas, lo mucho que nos estaríamos divirtiendo ahora. Pero su recuerdo me da fuerza, tengo las ganas de vivir por las dos, divertirme cómo lo habría hecho con ella, vivir lo que ella no pudo vivir. Al pensar en ella ya no me pongo triste, me pongo tan feliz de saber que ella ahora está más cerca de mí que nunca.
¡Wow! ¡No sabes cómo me entristeció esta entrada!
ResponderEliminarSé que se siente perder a una persona muy cercana a tí. Lo siento mucho, espero que ahora estes mejor, solamente ay que recordar que la mejor forma de honrar a todas esas personas que se han ido es disfrutar nuestra vida, seguir adelante ya que a ellos no les hubiera gustado vernos tirados sin hacer nada.
Vive tu vida a lo máximo que, como sabes, uno nunca sabe lo que puede pasar el día de mañana.
Otra vez lo siento muchísimo Ceci, pero no te deprimas, ¡sí se puede seguir adelante!