Les voy a contar lo que me sucedió ayer.
Mis amigas y yo planeamos ir a un desfile de modas que era para ayudar a niños con cáncer.
Así que quedé con ellas de pasar por cada una a su casa para así llegar todas juntas y cómo yo no me sabía el camino, ellas me dirían cómo llegar.
Pasé por una amiga a Burgos luego pasaríamos por la segunda a Palmira, y cuando llegamos a su casa me estacioné y en lo que ella salía me estaba acomodando para darme la vuelta y se oyó un golpe fuerte y pues sí, choque con la pared.
Nos bajamos a ver qué tan grave era el asunto y pues lo era un poco, ya que tenía la pintura de la pared embarrada en la parte de atrás del coche, pintura morada que se notaba demasiado.
Mi amiga me dijo que con “polish” se quitaba, yo no tenía ni idea de que era eso, yo de coches no sé nada, y creo que tampoco manejar.
Decidimos ir a una tienda a comprar el famoso “polish”, llegamos al supermercado y nos dirigimos a la sección de automóviles, y yo ingenuamente pensé que en el envase del producto diría literalmente polish, pero no, así que estuve media hora pensando que comprar para que la pintura morada saliera del coche, y cómo creo que nos veíamos un poco perdidas llegó una señorita que nos ayudo a decidir.
Nos dijo que compráramos una cosa rosa que pulía el coche y nos aseguró que la pintura saldría.
La compramos y cuando llegamos a casa de la tercera amiga que tenía que recoger, ahí decidimos empezar a pulir el coche.
Mojamos un poco de algodón, le pusimos la cosa rosa que compramos y ¡Wow! Mágicamente la pintura salió pero dejó al descubierto una línea como punteada de un golpe. Quería pensar que ese golpe no fue consecuencia de mi choque con la pared, todos me dijeron que no, no sabía que pensar, pero antes de preocuparme más por el golpe decidimos ir al desfile.
Llegamos al desfile, un poco tarde, pero llegamos. Pasaron las modelos y después de una hora y media podíamos ver la ropa y comprar.
Vimos la ropa cómo por una hora y dos de mis amigas y yo compramos, una de ellas, un vestido, otra, una blusa verde y yo un vestido rosa. Mi última amiga no compró porque según ella la ropa no estaba linda.
Después de comprar nos fuimos, dejé a cada una en su casa, cuando llegué a mi casa era de noche, el golpe se veía un poco y para que al día siguiente por la mañana no se notara tanto decidí tomar un poco de arena y arrojársela al coche para que pareciera sucio y no golpeado. Así que se la aventé.
Al día siguiente nadie se dio cuenta de nada y yo fui feliz. J
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